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SONETO MARAVILLOSO

¡Estoy harta de correrte por el prado!
he tratado de alcanzarte (fue imposible)
¡resultaste un animal tan inasible!
ya jugué mi última carta y no he ganado.

Mis ejércitos desgajan, me he cansado
de sentir que soy un juego previsible,
de vivir de tu migaja inaccesible,
¡de que mires el reloj siempre apurado!

Y aunque deba encadenarme en algún caño
para al fin dejar un rato de correrte,
y vendarme los dos ojos con un paño,

intentando no sufrir por menos verte,
no me quedan más opciones este año,
en virtud de que total, voy a perderte.

¡Vaya suerte!
Que he tenido enamorándome perdida
¡de una bestia tan veloz y tan esquiva!